Se parte el alma es dos, el corazón de agobia en las infinitas manos de la soledad. Tú rezas por culminar en mi boca el último suspiro que te quede en tus adentros. El vientre se debilita como genocidio de espasmos arrepentidos. El insomnio se debate en mis manos cuando no te pueden acariciar. Alegoría de recuerdos agónicos. Soy mar sin sal, lago sin vida, cielo sin estrellas. La muerte juzga lo que ve; el manojo de nada que soy cuando lloras al pie del féretro antes de darme el último adiós.
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sábado, 24 de octubre de 2009
Partida (El último adiós)
Se parte el alma es dos, el corazón de agobia en las infinitas manos de la soledad. Tú rezas por culminar en mi boca el último suspiro que te quede en tus adentros. El vientre se debilita como genocidio de espasmos arrepentidos. El insomnio se debate en mis manos cuando no te pueden acariciar. Alegoría de recuerdos agónicos. Soy mar sin sal, lago sin vida, cielo sin estrellas. La muerte juzga lo que ve; el manojo de nada que soy cuando lloras al pie del féretro antes de darme el último adiós.
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